El proceso

Durante el proceso, Azofeifa dirige a sus modelos (clientes, cuando es un encargo u otras personas cuando es producción general), ellos llenos de pintura y siguiendo las indicaciones del artista usan sus cuerpos para ir creando la obra como ‘pinceles humanos’. Esto puede tomar dos o tres sesiones. Se mezclan algunos momentos de ‘libertad creadora’ de las personas pintando el lienzo con sus cuerpos a su antojo, y algunos de dirección muy estricta, con indicaciones exactas sobre color y forma de aplicar la pintura en la superficie. Se mezcla así caos, aleatoreidad, técnica, teoría, y libertad creativa.

Cuerpos en lienzos pintados y en constante movimiento bajo la dirección del artista. El proceso lleva sesiones de varias horas para lograr las distintas capas y veladuras, con diferentes tipos de pintura.
El trabajo de Azofeifa se basa en la dirección, en el uso de la capacidad plástica que le permitió emerger tan rápidamente, para comunicarse con los ‘pinceles humanos’ que van llenando de pintura el lienzo de forma que vaya teniendo coherencia a nivel de composición, uso de color y de texturas, pero al mismo tiempo dejando que el caos y lo gestual tengan un papel protagónico en la obra.
Las obras no muestran de forma obvia partes del cuerpo, se busca que los cuerpos sean los creadores de las obras y no el objeto, este viene a ser la experiencia de la pareja. El cuadro se convierte en testigo de ese acto íntimo entre dos personas, sin el registro evinde sino más bien sutil y discreto, como si solo quedara la memoria de dos cuerpo desnudos.
Quien adquiere un Azofeifa sabe que no sólo está adquiriendo una obra de arte, sino toda una experiencia artística. La obra no sólo habla del gusto artístico del comprador, sino que le lleva a un nivel distinto al de cualquier otro coleccionista. El coleccionista es parte integral de la obra, de hecho es el creador de cada pieza.

 

Del Documental:

P: Al leer la explicación de su obra, en escrito, no me quedó claro cómo es el proceso. En sus obras las personas desnudas son pintadas y luego ellas pintan en el linezo, ¿es así?

R: Exacto, el cuerpo de las personas es pintado y luego ellas lo aplican al lienzo según las indicaciones que yo les voy dando.

P: ¿Indicaciones de qué tipo?

R: De cómo quiero que se vaya viendo la obra, puede ser dar vueltas totalmente llenos de pintura, o realizar detalles con una parte específica del cuerpo y muy poca pintura, ciertos movimientos del cuerpo en la pintura fresca, etc. El cuadro se desarrolla en varias horas porque hay que crear capas, secar ciertas áreas, y trabajar detalles. Todo esto es hecho por las personas utilizando su cuerpo, yo nunca toco el lienzo.

P: ¿Usted pinta a las personas que están haciendo el cuadro o son ellas mismas quienes se pintan?

R: No hay ningún contacto físico mío con las parejas en ningún momento. Yo pongo pintura directamente del recipiente o en las manos, le explico cómo aplicarla y en qué parte, y es la persona quien se llena de pintura.

P: Suena divertido

R: Es toda una experiencia. Me decía una cliente que es el sueño de cualquier persona desde kinder, estar desnudo lleno de pintura de pies a cabeza, revolcándose en un lienzo, agregado a esto que el producto es una obra de arte que va a tener como resultado.

P: ¿Hay contacto entre la pareja?

R: No sé si lo que me quiere decir es que si hay contacto “sexual” de la pareja [ríe]. Realmente las preguntas que me hacen siempre son de ese tipo. Y la respuesta es no. Quien trabaja el desnudo de forma artística, ya sea en fotografía, pintura, dibujo, escultura, sabe que es un enfoque totalmente centrado en la producción de una pieza, no hay morbo.

P: Pero sí sensualidad

R: Definitivamente, son cuerpos desnudos llenos de pintura moviéndose en un lienzo.

P: ¿Y por qué parejas?

R: El concepto de sólo cuerpos en lienzos es muy trillado, como usted bien sabe y como lo sabe cualquiera de mis clientes. Yves Klein lo hizo muy famoso en los 60s pero si lo pensamos es algo presente desde el arte de las cavernas, donde se usa el cuerpo como elemento de transferencia de pigmento a un objeto. Sin embargo el que sea en pareja le da una reinterpretación muy fresca, y hace toda la diferencia. Son dos personas que comparten una experiencia muy sensual y divertida, donde se vuelve muy personal, donde pueden tener como resultado un cuadro en su sala que no solo es arte sino que tiene toda una experiencia documentada. No se ven partes específicas de los cuerpos, sin embargo cuando una persona ve un cuadro ve el resultado final, no sólo ve el cuadro sino que ve esa historia que estuvo detrás y toda la experiencia que realmente fue la que hizo la pieza final.

P: Me imagino que da mucho para hablar

R: Eso me han dicho. El tener una obra mía es un tema de conversación que difícilmente pueden tener con otra obra que tengan en su colección. Y es muy bonito porque no sólo se ve una pareja que conoce de arte, que está dispuesta a realizar una inversión en una obra, sino que es una pareja que pasó por la experiencia de hacer una obra mía. Es un enfoque distinto.

P: Imagino que eso también da de qué hablar a los visitantes cuando salen de la casa de la pareja.

R: Totalmente. Una amiga de mucho dinero me preguntó si podía hacer una obra con su novia pero en traje de baño. Yo le dije “Tenés la plata, pero no sos material Azofeifa” [ríe]. Cuando uno ve una obra mía SABE que la pareja estuvo desnuda y llena de pintura, es un poquito el morbo de ver un cuadro donde en cada centímetro de pintura hubo un cuerpo desnudo produciéndolo. No hay traje de baño, no hay trampas, si usted ve una obra mía sabe que se hizo de la misma forma.

P: Me comentaba que hay un contrato de por medio.

R: Sí, es importante que el cliente pueda estar seguro de cómo se trabajará y cuáles son los límites. Por ejemplo debe saber que de haber una documentación o fotografías (generalmente hay fotografías del proceso porque los cuerpos van pareciendo obras de arte en sí mismos) se manejarán con el debido proceso, tienen que saber que si toman fotos estas no van a aparecer en YouTube al día siguiente si nos enojamos al hablar de política.

P: ¿Cuánto cuesta una obra?

R: Usted tendría que preguntarle a algún galerista, pero en este momento inician en unos $5000 más los gastos de viaje en caso de las obras en el extranjero.

P: Esto es antes del documental y la exposición que tendrá con los tres shows este semestre.

R: [ríe] No diré que no.

P: ¿Es en una sola sesión?

R: A veces se puede hacer en una sesión larga, de unas 4 horas. Lo hacemos con calma, vamos comiendo, tomando algo (uno se deshidrata en el proceso), a veces con duchas en el proceso mientras se seca la obra. Se trabajan varias capas. Esto hace que a veces tome dos o incluso tres sesiones en terminarse una obra.